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Mostrando entradas de septiembre, 2016

San Fabián, Papa y mártir.

A punto ya de finalizar el análisis de las pinturas que decoran el retablo mayor de Santiago Apóstol, nos encontramos con un lienzo que representa a san Fabián. El santo Papa y mártir aparece semidesnudo, cubierto con un sudario color ocre, y de pie a espaldas del espectador, girando cabeza y pierna en un bello escorzo. Hay que resaltar la ausencia de ornamentos relacionados con su ministerio Papal, centrándose más en el momento de su martirio.

Martirizado en tiempos del emperador Decio, en la pintura aparece atado al tronco de un árbol esperando el ansiado martirio. Su culto está muy ligado al de san Sebastián, santo que aparece también pintado en el retablo y con el que comparte festividad en enero.

350 aniversario de la llegada de la Virgen de Loreto a Medina Sidonia

Este año se ha conmemorado la llegada de la escultura de Ntra. Sra. de Loreto a la ermita de los Santos de Medina Sidonia, ocurrido hace trescientos cincuenta años.

No hemos querido dejar pasar tal efeméride, por lo que os dejamos un artículo publicado en la revista El Barrio del IES San Juan de Dios.

Puedes leerlo pinchando aquí.

Medina Sidonia en 1905 (IV)

Alfarerías
José García.
Rafael González.

Armerías
Lucas Bernal.
Rafael Sánchez.

Ataúdes
Francisco Ariza.
José Bernal.
José Pérez.
José Ruiz.

Bancos
Banco Hipotecario de España. Corresponsal: José González.

Bazar
Manuel Escandón.
Juan Fernández.
Fermín Mesa.

Medina Sidonia en 1905 (III)

Abogados

Isidoro Benítez.
Indalecio Coca.
Francisco Cuevas.
Eduardo Gago.
Francisco Montes de Oca.
Juan Morales.
Andrés Núñez.
Gonzalo Parra.
Francisco Rosso.
José Sánchez.

Agentes de negocios

Rafael Marín.
Francisco Macías.
Juan Torrejón.

Fábrica de alfajores

Viuda de Andrade.
Antonio Escobar.
Hermanas Trejo.

La obra del mes: Santa Mónica de Tagaste

En el retablo mayor del convento agustino de San Cristóbal y Santa Rita encontramos esta escultura de bulto redondo.
De tamaño medio (1.60cm de altura) y realizada por un escultor anónimo de la escuela sevillana, esta escultura barroca representa a la que fuera madre de san Agustín, iconografía propia por tanto para aparecer en este convento agustiniano.
La santa, ataviada con el hábito propio de las agustinas ermitañas. Viste túnica negra (estofada con ricos roelos) de amplias mangas, velo blanco y la correa característica de la orden, que ciñe la cintura y cae hasta el borde de la túnica. Porta una cruz con su mano, y mira de frente, sosteniéndose con un ligero contraposto. Está tocada con un nimbo dorado.